La ardilla Lía y el gnomo Raicita

En lo más profundo del bosque, bajo un viejo pino, vivía un pequeño gnomo llamado Raicita. Llevaba un gorrito marrón de bellota y un chaleco verde. Cada mañana, Raicita recorría sus claros, regaba las setas con rocío de una hoja de arce y les cantaba canciones suaves.

Un día, a su claro favorito llegó saltando la ardilla Lía. Al ver los rojos matacandiles, las setas anaranjadas y los robustos boletus, exclamó: —¡Oh, cuántas setas! ¡Voy a recogerlas todas!

Y empezó a llenar su cestita. Entonces, Raicita salió de detrás de un tocón y dijo con voz suave: —Espera, Lía. He cuidado estas setas toda la primavera y el verano. No son solo para ti.

La ardilla parpadeó, sorprendida: —¿Y para quién más?

—Ven, te lo enseño —sonrió el gnomo.

Caminaron por un sendero entre helechos. Bajo un abeto, había una ratoncita con tres pequeños.

—¿Ves? —susurró Raicita—. La ratita Grisina también recoge setas para el invierno. Tiene tres bebés.

Un poco más allá, vieron un erizo que llevaba hojas secas en sus púas para su madriguera.

—El erizo Pinchón también ama las setas —explicó el gnomo—. Es mayor y le cuesta caminar lejos.

Lía reflexionó. Miró su cesta llena.

—Raicita, ¿qué debo hacer?

El gnomo se sentó en una piedra cubierta de musgo.

—Yo cuido las setas cada día para todos los habitantes del bosque. Tomo un poco y dejo el resto para los demás. Así, todos tienen suficiente.

Lía asintió. Sacó la mitad de las setas de su cesta y las colocó con cuidado en el claro.

—Estas son para la ratita, y estas para el erizo —dijo.

Raicita sonrió y acarició la cola pelirroja de Lía.

A la mañana siguiente, la ardilla volvió al claro. La ratita Grisina la invitó a moras del bosque, y el erizo Pinchón le trajo un jugoso hongo blanco.

—Esto es para ti, Lía —dijo el erizo—. Ayer nos dejaste setas, y nosotros encontramos algo para ti.

Lía se sentó en un tocón y mordió feliz el hongo. Raicita, junto a su pino, silbaba suavemente. El sol de la mañana se filtraba entre las ramas, y en el claro todos se sentían bien y a gusto.